La Medicina Tradicional China nos indica que la primavera es el momento ideal para desintoxicar el cuerpo depurando nuestro hígado.

Este maravilloso órgano trabaja para nosotros encargándose de regular la mayor parte de los niveles químicos de la sangre, ayudando a descomponer las grasas y preparándolas para su posterior digestión y absorción. El hígado procesa toda la sangre procedente del estómago e intestinos y separa sus componentes, los equilibra y crea los nutrientes para que el cuerpo los absorba. También metaboliza los medicamentos presentes en la sangre para que sean más fáciles de utilizar por el cuerpo.

El hígado puede enfermar por razones genéticas, por virus, pero aparte, tiene que hacer frente a diferentes factores que le desfavorecen.

  • Por una parte la alimentación. El mayor aporte energético que el invierno ha requerido para hacer frente al frío, unido al consumo de alcohol y estimulantes, sobrecargan el hígado (sin añadir la descripción de los efectos de los pesticidas y demás elementos tóxicos presentes en nuestros alimentos).
  • El consumo de medicamentos, (incrementado por las características de la estación invernal) le añaden más trabajo y toxicidad.

El hígado y las emociones

Según la Medicina Tradicional China, las emociones fuertes y las emociones mantenidas, perjudican los órganos.

La ira es la emoción que afecta directamente al hígado. Las personas que sufren a menudo o de forma intensa la ira, o emociones relacionadas con ella (resentimiento, irritabilidad, frustración, amargura, rencor…) están dañando su hígado.

Al enfadarnos el hígado se congestiona produciendo un exceso de calor que afecta al diafragma y éste a la respiración.

A la vez, el calor del hígado asciende hacia pulmones, corazón y termina afectando a la cabeza, donde sus efectos no son sólo físicos (cefaleas, migrañas) sino que además bloquean la capacidad del buen discernimiento. Una mente presa de la ira deja de razonar y manifiesta palabras y acciones de las que después se suele arrepentir.

El hígado es un órgano que especialmente precisa de un estado de equilibrio y serenidad para funcionar bien.

Estrés y ansiedad son factores importantes que desatan en nuestro vivir cotidiano picos emocionales que bloquean y dañan nuestro hígado.

Qigong para regular la energía del hígado

La Medicina China ofrece como recurso hábil preventivo y paliativo la práctica de Chi Kung. Muchos de sus ejercicios van dirigidos a regular el equilibrio energético del hígado, por una parte, haciendo descender el exceso de energía que se tiende a acumular en la cabeza, liberando así la ira estancada, y por otra refrescando y tonificando el órgano, dispersando la congestión y ayudando que la energía fluya por todo el cuerpo.

Mindfulness y consciencia para controlar la reactividad

Por otra parte Mindfulness nos ofrece una línea de trabajo para cultivar la consciencia y aprender a reconocer cuáles son la situaciones que disparan nuestros patrones reactivos asociados con la ira para así estar muy atentos a esos momentos y poderlos gestionar sin que hagan estragos en nuestro cuerpo y mente.

A veces decimos “es mi manera de ser”, y lo que estamos haciendo es desplegar una actitud pasiva donde permitimos que todo lo que nuestro pasado nos ha proporcionado (patrones, costumbres, carácter) coja las riendas en vez de cogerlas nosotros aprovechándonos de todos los recursos que nos pueden ayudar a realizar un proceso de transformación para nuestro bienestar y de quienes nos rodean.

Mercedes Rubio

Instructora de Chi Kung y Mindfulness

silenciomindfulness.com/cursos/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Suscríbete a nuestro newsletter

Obtén GRATIS tu audioguía “Mindfulness en la Respiración” al suscribirte a nuestro email.